martes, 22 de abril de 2014

Entendiendo el organismo como algo completo. Capítulo III.

La existencia humana es bastante compleja. Podemos diferenciar la energía fisiológica, emocional, mental y espiritual de una persona. Sin embargo todas estas energías confluyen en una unidad.

Cada movimiento, cada accidente, cada alegría o descubrimiento tiene lugar en nuestra totalidad. Una jaqueca, un dolor de espalda o una enfermedad, tienen un componente físico y psicológico, y también uno energético, así como cualquier otro aspecto que seamos capaces de diferenciar.

La sanación integral tiene lugar cuando el terapeuta y el paciente están abiertos a la información que aporta la persona en su conjunto.

Creo que en realidad no existe una respuesta establecida sobre por qué ha aparecido un problema, qué lo ha provocado o cómo tratarlo. El hecho de que no existan respuestas sencillas no es una dificultad, sino parte de la aventura de la práctica curativa. Si mantenemos una actitud de apertura y experimentación, el propio cuerpo nos indicará cómo proceder y qué es prioritario.

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