domingo, 16 de marzo de 2014

Entendiendo el organismo como algo completo. Capítulo II.

Cada enfermedad, molestia o dolor es un mensaje no verbal del plano orgánico y energético al consciente: “Préstate atención, sé consciente de lo que te estás haciendo a ti mismo”.

Por norma general, después de soportar un estrés prolongado o una lesión repetitiva, tiene lugar una enfermedad o una lesión más o menos grave dependiendo de muchos factores (edad, situación familiar, economía…).

Si tratamos solo el área más dolorosa o inflamada, dejamos de dirigirnos a la constelación total del tejido dañado haciéndolo más proclive al daño o la enfermedad. Para que tenga lugar una sanación más profunda, los terapeutas debemos fijarnos en toda la información que presenta el cuerpo y enseñar al paciente a hacer lo mismo.

Otra forma habitual de abordar la lesión o la enfermedad es preguntarse ¿esto es físico o psicológico? Esto tampoco sirve de mucho, más bien es un deseo de obtener una respuesta sencilla a los problemas que nos perturban.
Cap. I          Cap. III

domingo, 9 de marzo de 2014

El dolor de espalda y los puntos gatillo. El estrés. Capítulo VII.

Cuando existe estrés físico, ambiental o psicológico, como el que experimentamos en la vida diaria (falta de empleo, plazo de entrega, exámenes, problemas económicos…) se produce una respuesta en forma de un aumento de la actividad nerviosa en áreas locales, como en los puntos gatillo, que se vuelven más sensibles.

Todas las personas podemos adaptarnos a una actividad repetitiva y a una cierta dosis de estrés, como ocurre cuando nos adaptamos a cualquier actividad deportiva (ir en bici, hacer footing, ir al gimnasio…), recreativa (tocar un instrumento, arreglar el jardín…) o laboral. Pero esta capacidad está limitada por la edad, el estado nutricional, traumatismos previos y muchos otros factores.

Tras un periodo de adaptación, que puede ser de años, cuando se han superado los límites de adaptación, los tejidos se rompen. Esto se conoce como colapso o agotamiento. Como un trozo de goma elástica que ha alcanzado su límite, es posible que determinados tejidos no sean capaces de hacer frente a todas las tensiones que se les pide que soporten.
Cap. VI       Cap. VIII

miércoles, 5 de marzo de 2014

Entendiendo el organismo como algo completo.

Los terapeutas que trabajamos con el cuidado alternativo de la salud hacemos un esfuerzo por comprender y tratar el organismo en su totalidad.

Una debilidad especial de la medicina convencional es que se ocupa de síntomas concretos. En nuestra acelerada sociedad la medicina moderna se ha convertido en una religión de culto. Un paciente quiere aliviar un síntoma para poder volver a su vida normal. Este enfoque solo oculta el problema subyacente que el síntoma expresa.

Por ejemplo, en época de estrés agudo, una persona puede sufrir un resfriado, mientras otra podría coger una gripe. Otra persona distinta sufriría de insomnio o un dolor de espalda. La medicina convencional proporciona sustancias que reducen el dolor, inhiben la producción de mucosidades, inducen al sueño o relajan los músculos.

Con estos medicamentos el individuo puede seguir adelante, continuando con su estresante modo de vida, creándose una enorme deuda consigo mismo, propenso a dolores, vulnerable hacia la enfermedad y finalmente, invitando a un colapso prematuro de las funciones corporales conforme envejece. Un comentario que suelen hacer los que hacen oídos sordos a los mensajes del cuerpo: “No lo entiendo, yo solía hacer esto sin problemas…