domingo, 24 de noviembre de 2013

El dolor de espalda y los puntos gatillo. El dolor en su contexto. Capítulo IV.

El dolor no siempre se presenta de una forma aguda. En ocasiones se presenta como un malestar, convirtiéndose gradualmente en un dolor intenso a lo largo de semanas, meses o años, como resultado de una mala postura, del uso excesivo, del desacondicionamiento físico, etc.

También hay que considerar el estado emocional y nutricional, además de múltiples factores ambientales, ocupacionales, sociales y otros muchos que afectan a la persona:
  • ¿Posee estabilidad laboral, social, económica (difícil en estos tiempos)?
  • ¿Se alimenta de forma equilibrada? ¿Bebe suficiente agua? ¿Duerme el tiempo necesario? ¿Realiza ejercicio físico? ¿Tiene hábitos nocivos para su salud (tabaco, alcohol)?
  • ¿Toma algún medicamento bajo prescripción médica?

En el caso de una persona con preocupaciones sociales, económicas o emocionales, que no realiza suficiente ejercicio ni duerme lo necesario, cuya alimentación es problemática y que tiene dolor de espalda y muscular, es necesario considerar las numerosas presiones a las que se haya sometido.

En ocasiones, aquello que sería de gran ayuda al terapeuta podría no ser posible: un nuevo trabajo, un nuevo cónyuge (o separase del actual), por ejemplo. En estos casos, el terapeuta lo más que puede hacer es disminuir la intensidad de los síntomas, pero no puede ocuparse de las causas.
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