sábado, 19 de enero de 2013

Terapia oriental. Capítulo XV. El meridiano del intestino grueso.

El intestino grueso y los pulmones tienen una acción complementaria. Los problemas en el intestino grueso suelen afectar a los pulmones y a los senos nasales.

El intestino grueso y los pulmones son los órganos asociados con las emociones de aflicción y dolor. Si el funcionamiento del intestino grueso y los pulmones no es sano, la persona tenderá a aferrarse a la aflicción y la tristeza.

Si la energía del intestino grueso es baja, por lo general se tiende a tener estreñimiento, congestión nasal y de los bronquios. A nivel psicológico, un intestino grueso débil hace perder la determinación y el valor, la persona suele sentirse decepcionada y dependiente.

Un exceso de energía en el intestino grueso puede provocar dolores de cabeza, amigdalitis, hemorroides y los síntomas del resfriado común. El motivo de que los problemas de intestino grueso afecten a los pulmones es que el exceso de energía que se encuentra atrapada en los pulmones, trata de compensarse saliendo hacia arriba, las vías respiratorias. El problema psicológico asociado a este exceso de energía es una insatisfacción continua. La persona es incapaz de apreciar nada, ni a sí misma, ni a su familia ni a sus amigos.
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