martes, 13 de noviembre de 2012

Terapia Oriental. Capítulo XIII. La Psicología y el Espíritu.

Además de las agrupaciones de órganos con los cinco elementos que hemos visto, cada elemento está asociado con uno o varios estados emocionales concretos.

Fuego: Alegría e histeria. El corazón y el intestino delgado son las fuentes internas de la alegría. Los sanadores orientales cuando se encontraban con una persona que sufría de infelicidad crónica, le trataban el corazón con el elemento fuego. En ocasiones, el elemento fuego puede estar excesivamente estimulado, en ese caso experimentamos histeria.

Tierra: Racionalidad y simpatía. Cuando el bazo está excesivamente estimulado (debido al exceso de azúcar y de alimentos dulces) la persona suele ponerse excesivamente sentimental. Cuando el bazo está fuerte hay una comprensión y compasión justa por los demás.

Metal: Aflicción. Todos sufrimos alguna vez tristeza. El órgano que se trata en estos casos es el intestino grueso.

Agua: Sorpresa y temor. El miedo y el estrés atacarán sin compasión nuestros riñones, por ello es importante cuidarlos cuando se pasen por situaciones en las que se experimenten estas emociones.

Madera: Rabia. Cuando el hígado o la vesícula biliar están dañados suele haber ataques de furia o de rabia. Por ello las personas que sufren de rabia crónica deben tratarse el hígado.
Cap. XII           Cap. XIV

No hay comentarios: