viernes, 23 de abril de 2010

Dolor de espalda: información y prevención

La medicina occidental lleva algunos años fomentando la prevención y la promoción de la salud. Probablemente por cuestiones de rentabilidad económica (todo el mundo sabe como funcionan las cosas...), se ha considerado conveniente disminuir la incidencia de las enfermedades, evitando sus factores de riesgo.
En el caso de las enfermedades cardiovasculares, son fácilmente conocidas algunas de estas medidas preventivas: dejar de fumar, evitar obesidad, control de colesterol y de hipertensión arterial… Sin embargo, la cosa se complica cuando hablamos de patologías del aparato locomotor, y en especial del dolor de espalda de causa “no conocida”.
La gran avalancha de información procedente de todo tipo de terapias (convencionales o alternativas) crea un desconcierto general que dificulta establecer unos conceptos claros y sencillos para prevenir este tipo de problemas.
Ante tal oferta de métodos que prometen solucionar sus problemas, cada persona elige su camino y mediante el viejo sistema de prueba y error, acaba decantándose por alguno de ellos. En otros casos, cuando los resultados no han sido los esperados después de numerosos intentos, aparece la frustración y la desconfianza hacia cualquier nuevo método que le sea propuesto (tal vez éste era el mágico solucionador de sus problemas…).
Los métodos “de moda” tampoco ayudan a solucionar este embrollo ya que, hay que ser consciente de que no todo es bueno para todo, y es indispensable conocer bien el problema para poder buscar una solución. Mucha gente ha oído en la televisión que tal o cual sistema es bueno para evitar el dolor de espalda y como además está de moda….
Siendo justos, también hay que decir que la prevención requiere constancia por parte del afectado y no todo es por culpa del método elegido. Tomar una pastilla cada día puede parecer algo sencillo y que requiere poco esfuerzo pero, sin embargo, el cumplimiento correcto del tratamiento es algo que trae de cabeza a los médicos, acostumbrados a comprobar que sus pacientes no cumplen las prescripciones.
Daniel Vicente