lunes, 22 de marzo de 2010

¿Qué es la depresión?


¿Qué es la depresión?
La depresión es una afección que se acompaña de un conjunto de síntomas característicos que afectan al estado de ánimo, provocando fundamentalmente: sensación de tristeza, apatía o pérdida de interés o placer por las cosas, pérdida de vitalidad y energía. Además, pueden aparecer otros síntomas como: pesimismo y sentimientos de culpa, disminución de la atención, concentración y memoria, alteraciones del sueño, inhibición o ansiedad, alteraciones del apetito y peso, falta de motivación, cansancio excesivo.
No hay que caer en el error de pensar que la depresión es culpa de quien la sufre y que basta con animarse para mejorar. La depresión es un trastorno muy complejo cuyas causas pueden ser múltiples: problemas familiares, sucesos vitales traumáticos, cambios en nuestra forma de vida y situaciones de estrés. La persona deprimida tiende a aislarse de los demás, incluso llegando a pasar todo el día en la cama, disminuye su rendimiento en todo tipo de actividades y obligaciones, incluso llegando a la incapacidad laboral.
La cita de Èlisabeth Roudinesco nos explica: "El sufrimiento psíquico se manifiesta hoy bajo la forma de la depresión. Herido en cuerpo y alma por este extraño síndrome donde se mezclan tristeza y apatía, búsqueda de identidad y culto de sí mismo, el hombre depresivo ya no cree en la validez de ninguna terapia. No obstante, antes de rechazar todos los tratamientos, busca desesperadamente vencer el vacío de su deseo. Así pasa del psicoanálisis a la psicofarmacología y de la psicoterapia a la homeopatía sin tomarse tiempo para reflexionar acerca del origen de su desdicha. Ya no tiene además, tiempo para nada a medida que se alargan el tiempo de vida y el del ocio, el tiempo del desempleo y el tiempo del aburrimiento. El individuo depresivo padece más las libertades adquiridas por cuanto ya no sabe hacer uso de ellas".
La persona depresiva sufre y el remedio para ayudarlo es el psicoanálisis. La cura responde a un método y a una técnica por parte del psicoanalista que obra sin recurrir a medicamentos.
Por el Dr. Rubén Davico Sendes. Psicoanalista-psicoterapeuta. http://www.rubendavico.com/

miércoles, 17 de marzo de 2010

Dolor

Hace días que no te escucho,
Que tan a penas te miro de reojo.
Eres inevitable como mi respiración
Y a veces quiero contenerte y corto el aire para no sentirte.
No tienes fundamento pero existes.
No eres solidez pero si presencia
Das miedo aunque no eres pa tanto”, te huimos, te evitamos, te tapamos, y te ríes de nuestros intentos frustrados.
Tu lugar, mis entrañas, tu sitio favorito mi pecho, a veces te acurrucas en mi estómago.
Mi sentido es aprender y liberarme de ti
Y cada vez que lo intento tu te haces fuerte
Solo si te permito ser te disuelves, solo te vas si te reconozco, solo caes cuando te miro a los ojos, solo soy libre si te traspaso.

Eres el Dolor y solo eres, en las almas de lo humano.


Karma Dechen


Yolanda Ruiz Vela. Centro de Actividades Psicológicas SER humano

domingo, 7 de marzo de 2010

Tratamiento manual en la ciática. Cuarta parte.

Hemos visto dos ejemplos de alteración del nervio ciático, vamos ahora a ver cómo podríamos tratar esta patología.

La moxibustión suele tener muy buenos resultados, sobre todo porque el nervio ciático hace casi el mismo recorrido que el meridiano de acupuntura de vejiga. El calor producido por la moxa en los puntos principales de este meridiano seda contra el dolor. En caso de no utilizar la moxibustión, la digito puntura también da buenos resultados, aunque quizás no tan buenos como los obtenidos con la moxa.

Es importante también ganar espacio donde no lo hay, y dar elasticidad donde existe acortamiento, pero ¿qué quiero decir con esto?

Ganar espacio en las vértebras lumbares y el coxis y dar elasticidad. Con esto me refiero a que generalmente el espacio que tienen los nervios espinales está comprometido porque los discos intervertebrales pueden estar un poquito comprimidos, y si aparte de esto nos encontramos con una tensión muscular excesiva el problema está servido.

Por ello es importante utilizar un método que abra los espacios intervertebrales, como podría ser el método columna vitae y trabajar con el masaje tanto la pierna afectada por el pinzamiento, como la zona lumbar y sacra.